En la era digital, gestionable y ultracomunicada, las posibilidades son infinitas, un par de click nos llevan a los lugares más lejanos y remotos en un abrir y cerrar de ojos.

Ahora bien, ¿Qué pasa si algo sale mal? ¿Será tan fácil cómo la compra?

En general, al comprar un viaje estamos a algunos meses de la fecha de vuelo, con posibilidades que algo inesperado nos ocurra, sea de salud nuestra, o de algún familiar, accidentes, cuestiones laborales, entre otros. Desde ya, que no es la situación ideal, tener que cancelar o postergar un viaje, pero será varias veces peor si le sumamos tener que lidiar con 5 webs, 3 calls centers y algunos e-mails. Si estamos en medio de un problema, lo que necesitamos son soluciones! Es ahí donde los clientes que han gestionado sus viajes a través de nuestra agencia, encuentran la dosis de tranquilidad necesaria para atravesar ese momento, sabiendo que su agente de viajes hará las gestiones necesarias y más, para que todo llegue a buen puerto. Y esto lo decimos desde la experiencia, ya que hemos tenido que gestionar cambios de fechas, cancelaciones, devoluciones, en favor de nuestros pasajeros.

Los cambios de fecha es sin dudas un gran tema en el cual buscaremos siempre la mejor opción, pensando en días alternativos para tratar de evitar las mayores diferencias de tarifa. ¿Alguien más que tu agencia de viajes buscará que pagues menos por tu cambio de fecha?

También son frecuentes que existan algunas cuestiones en destino que no salgan como tenemos planeado, y que gracias al asesoramiento, se puedan sortear de una mejor manera. Los robos de documentación, extravíos o descuidos, también ocurren en el exterior, y es ciertamente muy estresante, tener que pasar por ese momento. Para nuestros pasajeros, incluimos asistencias al viajero que incluyen lineas de contacto 24 horas en español, donde se informa contacto para comunicarse y poder gestionar un nuevo pasaporte, de acuerdo a cada destino. Aunque creamos que no nos va a pasar, son situaciones que pasan más frecuentemente de lo que creemos, ya que estamos dejándonos llevar por el destino, y prestando poca atención al resto.

Otras afirmaciones que se suelen escuchar, son del estilo: «yo no me enfermo nunca», «no me va a pasar nada». Puede que efectivamente seas una persona súper sana que no suele enfermarse, e igualmente en la ciudad en que vivís, contas con una obra social o prepaga por si tenes que tomar alguna prestación. ¿Estarías sin cobertura en el extranjero? Los sistemas de salud en otros países están pensados para los ciudadanos, no para los turistas, y las prestaciones son realmente muy caras ( por decir, una apendicitis cuesta unos usd 60.000 en Estados Unidos). Son frecuentes las infecciones, malestares estomacales, insolaciones, picaduras, o torceduras, por la alimentación, distracción o descuido. La conclusión que podemos pasar en limpio es que no vale la pena arriesgarse, invertimos el suficiente esfuerzo económico en nuestras vacaciones, como para dejar este ítem al azar.

En otras palabras, creemos que todo el proceso de viaje debe ser disfrutable, y si ocurre algo fuera de lo planeado, tengamos la tranquilidad de contar con el apoyo necesario para pasarlo de la mejor manera.

Viajá con la tranquilidad que te mereces.

 

Articulo escrito por nuestra agente de viajes Lic. Florencia Morales