Hay viajes que son divertidos, interesantes, algunos son inolvidables, pero hay otros que te cambian la manera de ver el mundo, así es Japón, una tierra tan lejana como deslumbrante. Lo complejo de las cosas simples, detalles de una cultura milenaria en los que el pasado, presente y futuro se fusionan para mostrarnos algo nuevo, diferente, pero por sobre todo apasionante.

Estuvimos allí 12 días a un ritmo intenso para capitalizar cada minuto, cada instante. Ciudades colosales, pueblos de montaña en los que el tiempo parecía no haber modificado nada, modernas torres que acarician las nubes, templos milenarios en los que se respira y siente la historia de una cultura maravillosa que atesora ritos, experiencias y costumbres que embellecen a una sociedad silenciosa y moderna pero con valores de otros tiempos.

Viajar a Japón implica estar dispuestos a despojarnos de lo conocido, una experiencia de 6 sentidos, aromas de una vegetación indescriptible, texturas de artesanías que  buscan su perfección desde hace siglos, paisajes de ensueño, comidas tan siemples como maravillosas, una música diferente, y en Japón hay algo más, despierta un sexto sentido que sólo se percibe estando allí.

Las experiencias son intransferibles y es por ello que sólo podemos decir, sin miedo a equivocarnos, que este viaje a la tierra del sol naciente, en algún punto, nos cambió la vida.

Konichiwa Japón 

Fuente: Relato de un viajero que nos acompañó en nuestro viaje a Japón en octubre 2018 ¡ Gracias Martìn por tan hermoso relato!